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« El abate Franz Stock, no es un nombre, es un programa » según dijo Monsignore Roncalli el 28 de febrero de 1948.1ª imagen: cuadro de Sieger Köder. Parte de un retablo de la capilla de la Parroquia de Lengua Alemana de París.

Franz Stock nació en 1904 en Arnsberg/Neheim (Westfalia). Le afectó mucho la Guerra de 1914-1918 y los disturbios políticos y económicos del período siguiente. Paralelamente a su vocación religiosa, decidió comprometerse a servir la concordia entre los pueblos, especialmente entre la juventud alemana y la juventud francesa. Después de estancias por estudio en Francia y viajes a regiones de habla francesa, le llamaron en 1934 para asumir el cargo de párroco en la Parroquia de Lengua Alemana de París, una actividad que, en 1940, tras una corta interrupción debida a la guerra, prosiguió.

Como capellán de las cárceles de París y del lugar de ejecuciones del Mont Valérien durante la “Ocupación de Francia”, su nombre entró a formar parte de la Historia. Franceses le apodaron “el Capellán del Infierno” y también “el Arcángel en el Infierno”. Alivió sufrimientos indecibles, y preparó a morir a más de mil condenados. Y les acompañó hasta el final, hasta su lugar de ejecución.

J2ª imagen: Monsignore Roncalli, Nuncio Apostólico, futuro Papa Juan XXIII, en una de sus visitas al seminario de la Alambrada.unto a estas actividades ya duras y dolorosas de por sí, informaba secretamente las familias de los presos, y cuando resultaba posible, avisaba a los miembros de la Resistencia de los peligros que corrían. Numerosos resistentes, como Edmond Michelet, Jean de Pange, Robert d’Harcourt, Gabriel Péri et Honoré d’Etiennes d’Orves le rindieron homenaje. Hoy en día, la plaza delante del « Memorial de la France Combattante” (Monumento conmemorativo de la Francia combatiente), que recuerda la resistencia de los franceses al ejército alemán de ocupación, tiene el nombre del Abate Stock.

En 1945, aunque su salud resultara severamente quebrantada después de aquellos años de guerra, y aunque hubiera podido regresar junto a los suyos, aceptó un nuevo compromiso: la creación y la dirección de un seminario fuera de lo común dentro del Campo de Presos de Guerra del Coudray cerca de Chartres, en el que estaban reunidos sacerdotes y seminaristas de lengua alemana. Fue así como nació el Seminario de la Alambrada, en el que entre 1945 y 1947 aproximadamente 1000 jóvenes fueron preparados para sus futuras funciones en una nueva Europa.

Inesperadamente, y todavía preso de guerra, murió Franz Stock de agotamiento en un hospital parisino. Le inhumaron, una primera vez, en el cementerio de Thiais cerca de París. Una primera ceremonia pública en memoria de Franz Stock se celebró en 1949 en la Iglesia de los Inválidos. Hasta entonces nunca se había rendido semejante honor a un alemán, sería el primero. Los días 15 y 16 de junio de 1963 sus restos mortales fueron trasladados a Chartres.

3ª imagen: cuadro realizado por Franz Stock, 1946.

Joseph Folliet, uno de los grandes personajes de la vida intelectual francesa de los años 50 y 60, dijo a su propósito: “Creo que existen pocas vidas cristianas que hayan dado un testimonio tan directo, tan duradero, y tan vivo para los tiempos venideros, del catolicismo de la Iglesia y de la Paz de Cristo, que la vida de Franz Stock.”

Probablemente existan pocos personajes tanto franceses como alemanes que hayan puesto, hasta tal punto y tan ampliamente, su inteligencia, su profunda humanidad y su valentía al servicio de una causa que en aquella época parecía totalmente desesperada, a saber la causa de la comprensión mutua entre franceses y alemanes y su reconciliación duradera. Franz Stock ha sido más que un iniciador, se convirtió en un símbolo y en una imagen emblemática que nos enseña el camino. Semejantes símbolos no deben morir. Franz Stock, no es el pasado. Su fe en la amistad entre los pueblos, en la tolerancia y la fraternidad humana sigue viviendo hoy en día. Es un testimonio digno de servir de ejemplo.



Oración por la beatificación de Franz Stock

Señor, Dios nuestro, te damos gracias por la existencia de tu siervo, el sacerdote Franz Stock, al que llamaste a reconciliar dos pueblos enemistados por la guerra.

Como apóstol de la caridad y mensajero de tu paz trajo consuelo y luz a los hombres agobiados y desesperados, sumidos en la oscuridad del odio y de la violencia.

A través de su servicio como heraldo de la esperanza y su testimonio de humanidad, Franz Stock fue constructor infatigable de la reconciliación entre franceses y alemanes.

Señor, plenos de confianza en Ti, te rogamos:

Que el ejemplo de su vida permanezca para siempre en la conciencia de nuestros dos pueblos para poder así contribuir a la paz y a la unidad de Europa.

Acompáñanos a nosotros y a los responsables de nuestra Iglesia en todos nuestros esfuerzos para elevar a tu siervo Franz Stock, como apóstol de la caridad y mensajero de tu paz, a la gloria de los altares, y para que la luz de su testimonio de fe brille entre nosotros y sea fuente de energía para los hombres.

Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, tu hijo, nuestro hermano, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.

Arzobispo Hans-Josef Becker, Paderborn


 

Franz-Stock-Komitee für Deutschland e.V.

(Comité-Franz-Stock para Alemania)

Association Française Les Amis de Franz Stock

(Asociación francesa Los Amigos del Abbate Franz Stock)

 


 

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